El Congreso de Brasil aprobó este jueves una ley que reducirá las penas por golpismo, lo que beneficia directamente al ex presidente Jair Bolsonaro, en una clara desacreditación para la administración de Luiz Inácio Lula da Silva.

En la Cámara de Diputados, la medida recibió 318 votos a favor y 144 en contra, mientras que en el Senado se registraron 49 votos a favor frente a 24 en contra. La legislación permite que quienes sean condenados por actos antidemocráticos accedan a reducciones de sus penas, favoreciendo a potenciales 280 implicados, entre ellos Bolsonaro.

Este debate legislativo se produce en un contexto adverso para Lula, quien había vetado esta ley en enero pasado. Sin embargo, el Congreso, con una mayoría conservadora, tiene la facultad de anular el veto presidencial.

Por primera vez en décadas, el Senado también rechazó un candidato del presidente para la Corte Suprema, resaltando aún más el creciente desafío que enfrenta el actual gobierno. Este escenario se da a pocos meses de las elecciones presidenciales.

La «ley de dosimetría» modifica la forma en que se calculan las penas de prisión, beneficiando a Bolsonaro y otros condenados por el intento de golpe de Estado de enero de 2023. Esto incluye a quienes participaron en la destrucción de sedes gubernamentales, interpretada por la corte como un intento de usurpar el poder.

Con la nueva normativa, Bolsonaro, que actualmente cumple arresto domiciliario debido a problemas de salud, podría acceder a beneficios procesales mucho antes de lo estipulado por las leyes anteriores, que lo postergaban hasta 2033.

Las más recientes encuestas indican una cerrada competencia electoral entre Lula, de 80 años, y Flávio Bolsonaro, de 45, para los próximos comicios de octubre, marcando un cambio significativo en el panorama político brasileño.