Carlos III brilla en Washington con honores militares, reunión con Trump y discurso en el Capitolio
El rey Carlos III pronunciará un discurso ante el Congreso de Estados Unidos este martes, convirtiéndose en el primer monarca británico en hacerlo desde 1991. Su visita, que busca fortalecer las relaciones entre el Reino Unido y EE.UU., se lleva a cabo en un contexto de tensiones políticas entre ambos países.
Durante su segundo día en Washington, el rey recibirá honores militares completos en la Casa Blanca y sostendrá una reunión privada con el presidente Donald Trump. Las medidas de seguridad se han incrementado, dadas las recientes alteraciones en la ciudad.
En la Oficina Oval, Carlos III se reunirá con Trump antes de dirigirse al Congreso, donde se espera que aborde temas de interés común, como la historia compartida y los valores democráticos. Su discurso es considerado una oportunidad significativa, reservado para líderes mundiales destacados.
El presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, expresó su deseo de que el rey sea bien recibido durante su intervención. La reunión con Trump, aunque cerrada al público, tiene el potencial de ser especialmente relevante, dado el historial de interacciones de Trump con líderes internacionales.
La visita del monarca británico se produce en un momento delicado para la relación entre EE.UU. y el Reino Unido, marcada por críticas de Trump hacia el primer ministro británico, Keir Starmer, y tensiones comerciales. Esto incluye amenazas recientes de aranceles sobre productos británicos si no se eliminan ciertos impuestos.
Además, se ha cuestionado al rey acerca de abordar el caso de Jeffrey Epstein en su discurso, pero no hay indicios de que planee hacerlo. Mientras tanto, las críticas hacia las políticas republicanas han aumentado en el Capitolio, con líderes demócratas pidiendo una mejora en las relaciones diplomáticas.
La pareja real, que llegó a Washington el lunes, continuará su gira por EE.UU. con paradas programadas en Nueva York y Virginia. El enfoque de la visita es el 250.º aniversario de la independencia de Estados Unidos del Reino Unido.