El presidente de ONG Lógica, Matías Olivero Vila, advirtió que la Argentina todavía mantiene los impuestos más altos del mundo, a pesar de la reforma tributaria impulsada por el Gobierno. En diálogo con +Perfil, el especialista reconoció que la dirección de las medidas es correcta, pero cuestionó la velocidad de los cambios: «La dirección es correcta, la velocidad no es suficiente».

La carga fiscal sigue siendo elevada

Olivero Vila explicó que, durante la gestión de Javier Milei, se redujeron o eliminaron alrededor de una veintena de tributos, entre ellos las retenciones y el Impuesto PAIS. Sin embargo, el punto de partida era tan alto que esas medidas no alcanzaron para modificar sustancialmente el panorama. «Estábamos tan en la estratosfera fiscal que todavía seguimos teniendo los impuestos más altos del mundo», afirmó.

El economista citó un estudio de la UIA sobre carga fiscal formal que compara 30 países y ocho impuestos. Según ese análisis, Argentina presenta el segundo nivel más alto en Ganancias y el cuarto más alto en IVA, mientras que en el resto de los indicadores analizados se ubica en el primer lugar.

La resistencia de gobernadores e intendentes

Otro de los obstáculos que señaló Olivero Vila es la posición de los gobiernos provinciales y municipales. Mientras la Nación impulsa reducciones en determinados tributos, algunos distritos avanzan en sentido contrario con mayores impuestos y sin reducir el gasto público.

Como ejemplo, mencionó el debate en torno al Impuesto a las Ganancias. Se había planteado reducir la alícuota del 35% al 31,5%, pero los gobernadores se opusieron por el impacto que una menor recaudación tendría sobre la coparticipación. «Estamos hablando de una alícuota que es la segunda más alta del mundo, 35%», sostuvo el especialista.