Trilliza sobreviviente del terremoto en Cali perdió a sus padres y hermanas
Ana María Saavedra Caicedo, de 23 años, es la única sobreviviente de su núcleo familiar tras el terremoto que sacudió el occidente de Colombia el 10 de agosto. El edificio en el que vivía con sus padres y sus dos hermanas en Cali colapsó, y en los últimos días se confirmó la muerte de todos sus familiares directos.
La pérdida de las trillizas
Ana María, Isabella y Sofía Saavedra Caicedo eran trillizas y, según relataron familiares, habían sido inseparables desde su nacimiento. De hecho, estudiaron la misma carrera universitaria para no tener que separarse.
El cuerpo de Sofía fue encontrado bajo los escombros del edificio Maria Alvira, en el sector Cuarto de Legua, en Cali. La noche del jueves 13 de agosto, los familiares confirmaron que Isabella también había fallecido, tras ser localizada entre los escombros.
Los padres, hallados abrazados
Los padres de las jóvenes, Blanca Victoria Caicedo y John Jairo Saavedra, también perdieron la vida en el sismo. Sus cuerpos fueron encontrados abrazados entre los escombros, lo que según Diana March Espinoza, prima del padre de las hermanas, refleja el amor que se tenían: “Ese amor era inmensurable, y prueba de ello es que murieron juntos, abrazados”.
Además, la familia perdió a Diego Caicedo, hermano de Blanca Victoria.
Ana María, en recuperación
Ana María sobrevivió al colapso porque una puerta la protegió de los escombros, según explicó su tío Carlos Saavedra a una emisora local. Fue rescatada con vida y permanece bajo observación médica, tras ser sometida a una intervención quirúrgica por lesiones en la pelvis.
Tras el rescate, Ana María ayudó a los rescatistas indicando dónde se encontraba cada miembro de su familia al momento del temblor, según relató March Espinoza. Sin embargo, hasta el momento de la publicación de esta nota, no se había enterado de la muerte de Isabella ni del resto de su familia inmediata, ya que aún se recupera en el hospital.
La familia, que también activó una recaudación de fondos para apoyar su recuperación, enfrenta ahora el difícil proceso de acompañar a Ana María en su nueva realidad. “Primero que todo, ya no va a volver su familia. Aparte de que su hogar quedó hecho polvo, y deberá empezar de nuevo, psicológicamente afectada por la pérdida”, señaló la tía de las jóvenes.