Zaira Nara sorprendió al mostrar el resultado final de la obra que transformó por completo la propiedad que le compró a su vecino. Lo que era una casa tradicional ahora es un estudio multifuncional, pensado para combinar el trabajo con la vida cotidiana.

Una remodelación integral

La intervención incluyó la reconstrucción total del espacio, que pasó de ser una vivienda convencional a un ambiente versátil con estética minimalista. Se destacan los techos altos, las vigas de madera a la vista y los amplios ventanales con perfilería negra, que favorecen la entrada de luz natural y la conexión entre el interior y el exterior.

La arquitectura funciona como una base sobria, sobre la que aparecen piezas de diseño con mayor presencia. Materiales como madera, hormigón, acero, vidrio y fibras naturales conviven con acentos de color en rosa, rojo, mostaza y terracota.

Living y sala de reuniones

En el sector de estar, los sillones de estructura cromada y cuero vacuno se combinan con butacas curvas en tono mostaza, almohadones terracota, mesas auxiliares en rosa y crema, y alfombras de fibras naturales.

Uno de los ambientes está destinado al trabajo: una gran mesa circular de hormigón con base maciza, rodeada de sillas transparentes de acrílico y metal, conforma un espacio apto para reuniones, videollamadas y creación de contenido.

Cocina con heladera rosa y baño con carácter

La cocina se integra visualmente mediante puertas vidriadas con estructura metálica negra. Predomina el blanco, con estantes abiertos sobre un acabado de ladrillo rojizo, grifería dorada y una heladera retro rosa como elemento distintivo. Cortinas geométricas y vajilla seleccionada completan la estética.

El baño, por su parte, suma una bañera exenta y un lavabo en rosa terroso, con espejo ovalado y muebles de líneas curvas.

La remodelación, que Zaira mostró en sus redes sociales, logra un equilibrio entre funcionalidad, confort y diseño contemporáneo, en un espacio pensado para adaptarse a distintas actividades.