El triunfo de Luiz Inácio Lula da Silva en el balotaje presidencial de Brasil generó una reacción negativa en los mercados financieros, con proyecciones de bajas pronunciadas en los activos brasileños y una consecuente presión sobre las acciones y bonos de la Argentina.

Lula se impuso con el 51,8% de los votos frente al 48,2% obtenido por Flávio Bolsonaro. El resultado tomó por sorpresa a gran parte de los operadores e inversores, que se habían posicionado masivamente a favor del candidato de derecha tras la primera vuelta electoral.

Impacto inmediato en las cotizaciones de Brasil

Las primeras señales del mercado mostraron fuertes retrocesos. Un ETF que sigue a las acciones brasileñas en Nueva York se hundió un 27% en las operaciones previas a la apertura, mientras que otro fondo similar cayó un 15% en la bolsa de Japón. Por su parte, el indicador EWZ registró una baja superior al 20% en los tramos finales del escrutinio.

En el mercado de divisas, un contrato de derivados en la bolsa CME ubicó al real en 5,55 por dólar, lo que implica una depreciación superior al 10% respecto del cierre del viernes. Asimismo, la corredora Monte Bravo estimó que el índice bursátil Ibovespa podría sufrir un desplome del 11% en la primera hora de negociaciones en São Paulo, donde las mesas de operaciones no descartan la activación de mecanismos de interrupción de rueda.

Desde el sector financiero, Bruno Funchal, CEO de Bradesco Asset Management, señaló que se espera una jornada compleja y que el mercado deberá recalibrar sus posiciones. En tanto, la estratega Anna Wu indicó que el resultado implica el desarme del escenario que la mayoría de los inversores daba como base.

El contagio sobre las acciones y bonos argentinos

El comportamiento negativo de los activos vecinos comenzó a reflejarse en los papeles argentinos que cotizan en Wall Street. Antes de la apertura de los mercados, las acciones de firmas locales registraron bajas, como el caso de Banco Galicia, que descendió más de un 9%.

En el plano de la deuda, el riesgo país argentino había cerrado el viernes en 707 puntos básicos. Los analistas de la City porteña prevén que el indicador experimente un recalentamiento derivado del contagio regional.

Especialistas del ámbito económico coincidieron en que la presión alcista sobre el tipo de cambio en Brasil generará un mayor impacto sobre el peso argentino. A su vez, anticiparon que el escenario de volatilidad afectará de forma extendida a los activos de la región, incluidos bonos, acciones y monedas de América Latina.