Treinta grandes felinos nacidos en cautiverio en el exzoológico de Luján iniciaron una nueva etapa tras ser trasladados a dos santuarios internacionales en Sudáfrica y Estados Unidos. El operativo fue concretado por la organización de origen austríaco Four Paws, en el marco de un acuerdo firmado hace un año con la Subsecretaría de Ambiente de la Nación, la Fundación Zorba y los propietarios del predio.

Un plan integral de traslado

El convenio suscripto establece la responsabilidad de dar respuesta a la totalidad de los 60 tigres y leones que permanecían en el predio para el año 2025. Asimismo, las tareas abarcaron a dos osos que habitaban en el lugar, los cuales ya fueron derivados a un santuario ubicado en la localidad de Belitsa, en Bulgaria.

Respecto a los 30 felinos relocalizados durante el mes de agosto, la mitad de ellos (15 animales) fue trasladada al santuario Lionsrock, situado en Bethlehem, Sudáfrica. Este espacio cuenta con 1200 hectáreas en total, de las cuales 60 están divididas en recintos que albergan a 95 grandes felinos. Los otros 15 animales ingresaron al Wild Animal Sanctuary, ubicado en Denver, estado de Colorado, en Estados Unidos.

Condiciones de vida y adaptación

En ambos santuarios se busca que los felinos habiten en condiciones similares a las de sus entornos naturales, aunque no podrán ser liberados en la naturaleza debido a que, al haber nacido en cautiverio, no poseen las facultades para procurarse el alimento por sus propios medios. Uno de los objetivos centrales de este tipo de reservas es evitar la reproducción en cautiverio.

Los animales cuentan con amplios espacios equipados con árboles y vegetación alta donde pueden resguardarse. La visibilidad para el público visitante es restringida y queda supeditada a la voluntad de los propios ejemplares de dejarse ver.

Entre los felinos ubicados en Sudáfrica, ejemplares como los leones Joe, Scar, Lionel y Stanley, y los tigres Benjamín y Negus, ya concluyeron la etapa de adaptación en recintos provisorios y fueron integrados a sus hábitats definitivos de mayor superficie. Por su parte, las tigresas Valentine, Amora, Nyra, Kimi y Moko, junto con las leonas Brinn y Bella —quienes presentan afecciones físicas—, conviven en espacios permanentes sin ser separadas, mientras que los tigres Keko y Dylan permanecen adaptados a zonas con agua donde nadan de manera frecuente.