La cuenta corriente cambiaria presentó un déficit de US$88 millones en marzo, marcando el menor saldo negativo en seis meses. Este resultado indica una desaceleración en comparación con los déficits de los meses anteriores y del mismo mes del año pasado, cuando alcanzó los US$1.674 millones.

A pesar de seguir en números rojos, el informe del Banco Central destaca que la caída del déficit se debe a un aumento en los ingresos netos de exportaciones y a una reducción en los pagos por servicios. Esto impacta a diversos sectores, sobre todo a aquellos involucrados en el comercio exterior.

Se espera que si esta tendencia se mantiene, los ciudadanos podrían ver un ligero alivio en la presión cambiaria y, potencialmente, una mejora en la estabilidad económica del país en el corto plazo.

Mejoras en el comercio exterior

Las exportaciones de bienes generaron ingresos netos de US$1.737 millones en marzo, aunque representa una caída del 11,3% respecto al mes anterior. Esta cifra sigue siendo significativa y refleja el aporte vital de este sector a la economía.

El crecimiento interanual en las ventas de productos agropecuarios, que sumaron US$2.318 millones, fue del 26%, lo que resalta la capacidad del sector primario para contribuir a la balanza comercial. En total, los cobros por exportaciones de bienes aumentaron un 45% en comparación al mismo periodo del año anterior.

Por otro lado, los pagos por importaciones cayeron un 3% interanual, aunque se incrementaron un 38% con respecto a febrero. Esto implica que, si bien hay un control en las compras externas, la economía debe seguir monitoreando el equilibrio entre ingresos y egresos.

Desarrollo de servicios y turismo

El rubro de Servicios mostró un déficit de US$522 millones en marzo, representando una disminución del 30% en comparación con febrero. A pesar de esta reducción, el turismo sigue generando salidas significativas de divisas.

Los egresos en viajes y pasajes alcanzaron los US$393 millones, mientras que otros servicios sumaron US$244 millones. Sin embargo, las ganancias por servicios empresariales ayudaron a amortiguar en parte el déficit total.

Egresos por dividendos

Los pagos por el ingreso primario llegaron a US$1.321 millones, enmarcados principalmente por la salida de utilidades y dividendos de empresas. Este movimiento se intensificó tras la flexibilización de restricciones para girar dividendos, que entró en vigencia el año pasado.

Sectores como la energía, con pagos de US$460 millones, son los más afectados por estos egresos. En general, el contexto refleja una presión constante sobre las reservas monetarias del país.

Con el panorama actual, se espera que el gobierno implemente medidas para mitigar estas salidas y estabilizar la economía, buscando equilibrar tanto la balanza de pagos como la situación económica de los ciudadanos.