El Gobierno ha aprobado la privatización de Aysa mediante la resolución 543, que establece los contratos de concesión y transferencia de acciones.

Esta decisión se formalizó a través del Boletín Oficial y marca un cambio significativo en la gestión del servicio de agua y saneamiento en el país. La concesión será firmada entre el Estado Nacional y la empresa Agua y Saneamientos Argentinos Sociedad Anónima.

La privatización responde a un plan de mejorar la infraestructura y la calidad del servicio. Se espera que esta medida impacte en la gestión del agua, un recurso esencial para la población y que afecta tanto a hogares como a industrias.

A futuro, se anticipa un monitoreo de la calidad del servicio y tarifas más alineadas a los costos operativos. Los ciudadanos deberán estar atentos a los cambios en la facturación y en la calidad del agua que recibirán en sus hogares.