Desde este viernes, los precios de la nafta aumentarán alrededor de $11 por litro y el gasoil $9 por litro debido a la aplicación parcial de la actualización del impuesto a los combustibles, como determinó el Gobierno.

La decisión fue anunciada a través del decreto 302, publicado en el Boletín Oficial. Este decreto también posterga la mayor parte del aumento de los impuestos sobre los combustibles hasta el 1 de junio, buscando así un equilibrio en la economía.

La medida se toma en el contexto de un incremento del precio del petróleo a nivel internacional, que actualmente se encuentra cerca de los US$110 por barril. La anterior postergación de estos aumentos se había implementado tras un alza del 25% en los precios de los combustibles, influenciada por la guerra en Medio Oriente.

Este nuevo ajuste en los impuestos se basa en la evolución trimestral del índice de precios al consumidor, lo cual impacta directamente en los costos finales que asumen los consumidores.

A futuro, se prevé que estos aumentos continúen dependiendo de la evolución del precio del petróleo y su relación con la inflación. Para el ciudadano común, esto significa un costo adicional en el combustible, lo que podría afectar sus presupuestos mensuales.