Terremoto en Colombia: cifras, rescates y el dolor de Cali
El terremoto de magnitud 7,4 que sacudió Colombia el lunes pasado continúa generando conmoción en todo el país. Según el último reporte del director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), David Santiago Tamayo, la cifra de fallecidos ascendió a 273, mientras que los heridos suman 3.824.
El sismo, cuyo epicentro se localizó en San José del Palmar, en el departamento del Chocó, dejó además 377 desaparecidos, 40.753 familias afectadas, 12.584 viviendas destruidas y 74.873 averiadas, de acuerdo con el informe oficial.
Daños en Cali y otras ciudades
El terremoto provocó graves daños en varias ciudades, entre ellas Cali, Pereira y Manizales. En Pereira, una de las ciudades más afectadas, el centro quedó destruido y se dictó la prohibición de circular en automóvil para facilitar el trabajo de los rescatistas. Los equipos de emergencia continúan buscando sobrevivientes entre los escombros de casas y edificios derrumbados, mientras se agota el tiempo para hallar personas con vida.
Duelo nacional y solidaridad
Mientras rigen los tres días de duelo nacional decretados por el gobierno de Abelardo de la Espriella, distintas organizaciones y entidades expresaron su solidaridad con las víctimas. La Conmebol y la Federación Colombiana de Fútbol anunciaron una donación de un millón de dólares para apoyar a los afectados por el terremoto.
Por su parte, la División Mayor del Fútbol Colombiano (Dimayor) informó que el fútbol volverá a disputarse en las ciudades que no fueron afectadas por el sismo. «No lo hacemos de espaldas a la realidad que vive el país, sino precisamente entendiendo que mantener el fútbol activo también significa proteger a miles de personas y familias que dependen económicamente de esta actividad», señaló la entidad en un comunicado.
La Catedral de Manizales, en pie
En Manizales, las inspecciones técnicas a la Catedral Basílica Metropolitana Nuestra Señora del Rosario determinaron que la estructura principal es sólida y no se planea su demolición. Según el arzobispo de la ciudad, monseñor José Miguel Gómez Rodríguez, los daños más graves se concentran en la esquina noreste, donde una de las cuatro torres laterales resultó gravemente dañada y deberá ser demolida rápidamente.