El príncipe heredero exiliado de Irán, Reza Pahlavi, fue atacado con un líquido rojo en Berlín tras una rueda de prensa en la que expresó sus críticas al alto el fuego entre Estados Unidos e Irán.

El incidente ocurrió justo después de que Pahlavi abordara la complicada situación del acuerdo de alto el fuego afuera del edificio donde se llevó a cabo la conferencia. En este contexto, el príncipe subrayó que no cree en la posibilidad de un cambio real por parte del gobierno iraní.

Según reportes, el líquido que le arrojaron parecía ser jugo de tomate y le manchó el saco, aunque Pahlavi no sufrió ningún daño. Tras el ataque, saludó a sus simpatizantes antes de retirarse en un automóvil.

La policía detuvo de inmediato al sospechoso, cuyo nombre no ha sido revelado, siguiendo las normativas de privacidad alemanas. Pahlavi, de 65 años, es hijo del antiguo sha de Irán, derrocado en 1979, y ha pasado casi cinco décadas en el exilio.

A pesar de su situación, intenta posicionarse como un posible líder en un futuro regreso a Irán, aunque su verdadero respaldo dentro del país permanece en duda. Durante su visita a Berlín, no recibió invitaciones para reunirse con funcionarios del gobierno alemán.

En otra parte de su discurso, Pahlavi instó a los gobiernos europeos a prestar más atención al sufrimiento del pueblo iraní, citando la ejecución de 19 presos políticos y 20 condenas a muerte en las últimas dos semanas. En ese sentido, cuestionó si la comunidad internacional tomaría acción frente a lo que considera una crisis humanitaria.

Por su parte, el canciller alemán Friedrich Merz emitió un comunicado más de una hora después del incidente, destacando que el gobierno alemán apoya la extensión del alto el fuego. “Esto presenta una oportunidad importante para reanudar las negociaciones diplomáticas en Islamabad”, indicó Merz.