Al menos cinco personas fueron asesinadas y 25 heridas en un ataque israelí contra la ciudad de Qana, en el sur del Líbano, este domingo. Este ataque se produce en un contexto de creciente violencia en la región, donde Israel ha intensificado sus operaciones militares.

Durante el rezo del Regina Coeli en la plaza de San Pedro, el papa León XIV expresó su solidaridad con el pueblo libanés y subrayó la «obligación moral» de proteger a los civiles afectados por el conflicto. Hizo un llamado a todas las partes en la contienda a trabajar por la paz.

El ataque a Qana fue parte de una serie de bombardeos que también causaron la muerte de al menos seis personas en otras localidades sureñas. Estos bombardeos se han intensificado, dejando un saldo devastador, con más de 2.000 muertos desde el inicio del conflicto en las últimas cinco semanas.

Por su parte, la Presidencia libanesa anunció un contacto telefónico directo con Israel, donde se acordó una reunión para discutir una posible tregua y el inicio de negociaciones. Este diálogo se llevará a cabo el próximo martes en el Departamento de Estado de EE.UU.

Las tensiones en la región han alcanzado niveles alarmantes, lo que ha llevado a líderes, incluido el Papa, a insistir en la necesidad de un alto el fuego y un compromiso con la paz.