¿Latinoamérica adoptará una geopolítica de guerrillas?
Las guerras en Irán y Ucrania volvieron a poner la guerra de guerrillas en primer plano. Los conflictos en los que grupos, fuerzas o países pequeños resisten o derrotan a adversarios mucho más fuertes con tácticas, armas y estrategias no convencionales se remontan a la resistencia de los escitas contra el emperador persa Darío I. Sin embargo, el término “guerrilla” surgió recién con la insurgencia española tras la invasión napoleónica en 1808.
El legado del Che Guevara
La guerra de guerrillas puede ser una respuesta defensiva frente a ataques o incursiones, como en la España del siglo XIX, pero también fue utilizada por grupos revolucionarios que buscaban derrocar un régimen o expulsar una potencia colonial, como en Argelia, Cuba y Vietnam en los años cincuenta y sesenta.
Poco después del triunfo de la Revolución Cubana, el Che Guevara, el aventurero argentino que lideró la revuelta junto con Fidel Castro, escribió La guerra de guerrillas. Ese breve manual práctico, que incluye consejos sencillos y afirmaciones teóricas dudosas, sirvió de guía para los grupos armados latinoamericanos en la década de 1960. Guevara también intentó poner en práctica esas enseñanzas, sin éxito, en el Congo y Bolivia.
El debate jurídico y el nuevo escenario
Muchos en Occidente vieron la guerra de guerrillas —en particular la lucha del Frente de Liberación Nacional Argelino (FLN) contra los franceses en Argelia y la del Viet Cong en Vietnam del Sur— a través del prisma del terrorismo. Expertos en derecho internacional y bélico como Richard Falk y el difunto Charles Chaumont buscaron establecer una base jurídica para este tipo de actividad militar, pero resultaron argumentos legales contradictorios.
Chaumont sostenía que los combatientes más débiles estaban obligados a idear formas de lucha adaptadas a su inferioridad militar y a sus circunstancias especiales, lo que tal vez implicara atacar objetivos civiles, como un café en Argel. La idea, aunque dudosa, reflejaba un dilema real: lo que para unos es un terrorista, para otros es un combatiente por la libertad.
Drones y puntos de estrangulamiento
Hoy el arsenal guerrillero incluye drones autónomos y puntos de estrangulamiento marítimos, que ahora definen las guerras asimétricas en Ucrania e Irán. Ambos casos son la prueba de que países más pequeños y débiles —no sólo facciones rebeldes o grupos armados— pueden usar estas tácticas para resistir a adversarios más grandes y poderosos y generar un empate técnico.
Ucrania, con armas, inteligencia y apoyo logístico de Estados Unidos y la Unión Europea, ha logrado contener la invasión rusa e incluso recuperar parte del territorio perdido al inicio de la guerra. También provocó numerosas bajas al ejército del Kremlin y atacó objetivos estratégicos en lo profundo del territorio ruso gracias a sus impresionantes avances en diseño, producción y despliegue de drones.