Boca cayó 1-0 ante Cruzeiro en Belo Horizonte, en un partido de gran tensión correspondiente a la tercera fecha de la fase de grupos de la Copa Libertadores. El partido dejó secuelas, no solo por el resultado negativo, sino por un cruce entre Leandro Paredes y Matheus Pereira en el cierre del partido que desnudó los nervios en ambos equipos.

Una vez pitado el final, Paredes empujó a Pereira, y la situación se descontroló con un tumulto entre los jugadores. Fue una noche donde la frustración de Boca se hizo palpable, pues el equipo no logró encontrar su ritmo en un encuentro clave dentro de un torneo que tanto anhelan conquistar.

Pereira, figura del conjunto brasileño, intentó poner paños fríos a la situación al aclarar que no fue su intención crear conflicto. En una declaración posterior, destacó: “En ningún momento mi intención fue crear esta confusión; se trataba más bien de una situación en la que obtuvimos un resultado favorable”.

La próxima cita de Boca será crucial, ya que deberá reponerse en su próximo duelo y sumar puntos para no complicar su clasificación en la Copa Libertadores. Con esta derrota, Boca queda en una posición incierta y suma presión de cara a su continuidad en el torneo, donde cada partido toma un sabor a final.