Dirigentes del fútbol iraní no asistirán al Congreso de la FIFA por desacuerdos en Canadá.
La delegación de fútbol iraní se vio obligada a regresar a Turquía este martes tras ser denegada la entrada en Canadá, lo que impide su participación en el Congreso de la FIFA en Vancouver.
Los representantes de la federación iraní, incluido el presidente Mehdi Taj, llegaron al aeropuerto Pearson de Toronto con visas oficiales, pero fueron devueltos debido a lo que describieron como “comportamiento inaceptable” de los funcionarios de inmigración. La situación se enmarca en un contexto de tensiones políticas, ya que Canadá clasificó al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (CGRI) como organización terrorista en 2024.
La negativa a la entrada de estos funcionarios genera serias dudas sobre la participación de Irán en la Copa del Mundo que se celebrará en Canadá, Estados Unidos y México. Aunque la FIFA ha insistido en que los partidos se realizarán como está previsto, este incidente refleja las complicaciones que enfrenta el equipo iraní en un torneo que debería ser un motivo de celebración deportiva.
El próximo desafío será crucial, ya que la FIFA ha expresado su deseo de reunirse con la delegación para abordar el asunto, pero la incertidumbre persiste sobre si los jugadores y aficionados podrán desplazarse libremente durante el torneo. Este regreso prematuro acentúa las inquietudes sobre el viaje y la seguridad que rodean a Irán en este evento histórico.