De manera oficial, entraron en vigor regulaciones relacionadas con la inteligencia artificial en los estados norteamericanos de California, Nueva York y Texas.

La entrada en vigencia de estos marcos normativos en dichas jurisdicciones marca un hito en la legislación sobre nuevas tecnologías dentro de Estados Unidos, donde cada uno de estos estados comenzó a aplicar pautas locales sobre el uso y desarrollo de la inteligencia artificial.