El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, encabezó un acto político en la convención de los republicanos en Dallas, Texas, con la vista puesta en las elecciones legislativas de noviembre. Durante su discurso, el dirigente de 42 años arremetió con dureza contra la oposición y calificó a los demócratas como el «partido del odio».

Ante la militancia partidaria, Vance afirmó que los demócratas «desprecian a Estados Unidos y a las personas que lo construyeron», y sostuvo que el espacio opositor puede sentir simpatía por los terroristas que perpetraron los ataques del 11 de septiembre de 2001. A su vez, acusó a sus rivales políticos de pretender dirigir la forma de vida y el lenguaje de los jóvenes.

Cruces y panorama electoral

El discurso del vicepresidente se da en un contexto de creciente polarización, luego de que en otra ocasión se dirigiera a una persona que portaba una bandera mexicana expresando: «Si amas tanto a México, vete para allá».

La presentación de Vance sirvió además para reforzar su imagen como posible sucesor de Donald Trump y uno de los favoritos para la nominación presidencial republicana en 2028. Sin embargo, aclaró que definirá una eventual postulación a la Casa Blanca recién después de los comicios de mitad de mandato.

De cara a la contienda de noviembre, el portal de seguimiento electoral Decision Desk HQ proyecta que los demócratas obtendrían la Cámara de Representantes por 229 a 206 bancas, mientras que el control del Senado se mantiene con un pronóstico reservado de 50-50.

En materia migratoria, el Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS) confirmó recientemente que cerca de 200.000 migrantes ya no tienen la obligación de abandonar el país, aunque el riesgo de deportación se mantiene vigente.