Elon Musk fue convocado a París en medio de una investigación sobre presuntas irregularidades en la plataforma de redes sociales X, que incluyen la difusión de contenido ilegal y deepfakes.

La fiscalía de París ha citado a Musk y a Linda Yaccarino, ex CEO de X, para entrevistas voluntarias en el marco de una investigación que se abrió tras registros en las oficinas de X en Francia. Estas pesquisas se centran en la posible difusión de fotos de abuso infantil y otros contenidos perniciosos que podrían haber sido generados por el sistema de inteligencia artificial Grok.

El hecho cobra relevancia no solo por las implicancias legales, sino también por el impacto que podría tener en la percepción pública de X y sus directivos. Musk, reconocido por su influencia en el ámbito tecnológico y empresarial, se encuentra en el ojo del huracán mientras se investiga si hubo complicidad en delitos graves que podrían perjudicar la reputación de su imperio empresarial.

Se espera que la investigación avance a lo largo de esta semana, y las autoridades han afirmado que no se verá interrumpida por la posible ausencia de Musk y Yaccarino. La situación podría tener consecuencias significativas, no solo para los acusados, sino también para el futuro operativo de la plataforma en Europa y su cotización en mercados clave.

Las implicaciones de este escándalo son profundas, ya que podrían afectar a la fusión prevista de SpaceX y xAI para junio de 2026. La atención se mantendrá en París mientras continúan las indagaciones sobre cómo las operaciones de la plataforma se alinean con la legislación francesa.