China ha bloqueado la adquisición de la startup de inteligencia artificial Manus por parte de Meta, lo que agita el mercado tecnológico en medio de crecientes tensiones geopolíticas. Este movimiento inesperado plantea serias dudas sobre las intenciones de Beijing en cuanto a la transferencia de tecnología avanzada.

La Comisión Nacional de Reforma y Desarrollo de China anunció la prohibición, aunque no mencionó explícitamente a Meta. Manus, que tiene origen chino pero está radicada en Singapur, se enfoca en desarrollar un agente de inteligencia artificial capaz de realizar diversas tareas complejas, desde programar aplicaciones hasta realizar investigaciones de mercado.

La decisión se tomó después de que las autoridades chinas comenzaran a investigar el acuerdo a principios de año, indicando un enfoque más riguroso sobre la inversión extranjera en el sector de la tecnología. Esto se da en un contexto donde Estados Unidos y China aumentan su rivalidad en el ámbito tecnológico, especialmente en lo que respecta a la inteligencia artificial.

Meta había anunciado su intención de adquirir Manus en diciembre, un acuerdo inusual dado los vínculos de la startup con China, y se esperaba que esto ayudara a fortalecer sus plataformas tecnológicas. Sin embargo, a pesar de las afirmaciones de Meta sobre la falta de intereses chinos en Manus, China decidió actuar en base a sus leyes de inversión extranjera.

Con este bloqueo, Beijing envía un mensaje claro sobre su postura ante el desarrollo de capacidades tecnológicas que considera cruciales para su seguridad nacional. La medida podría desincentivar adquisiciones futuras de empresas tecnológicas estadounidenses en China, complicando aún más la dinámica de la competencia global en inteligencia artificial.

Este episodio se suma a una serie de restricciones que se intensifican en ambas naciones. La prohibición de Beijing podría influir en futuras operaciones y acuerdos dentro del sector, generando un clima de incertidumbre. La fecha clave se acerca, con reuniones de alto nivel entre líderes de EE. UU. y China programadas para mayo, donde la tecnología y la inversión seguramente estarán en la agenda.