El presidente del Banco Central del Paraguay (BCP), Carlos Carvallo, presentó su carta de renuncia tras la intervención aplicada sobre Ueno Bank SA, motivada por preocupación ante la solvencia de la entidad comercial. Carvallo, quien en el pasado estuvo al frente de la compañía predecesora de dicho banco, confirmó que continuará de manera provisional en sus funciones mientras avanza la investigación formal.

Los motivos de la renuncia y el impacto político

Durante una conferencia de prensa brindada en Asunción, Carvallo explicó que su decisión busca preservar la estabilidad institucional de la entidad regulatoria. «Mi renuncia ya está firmada, de antemano, y por la simple razón de que el BCP requiere serenidad para realizar sus labores», declaró el funcionario. A pesar de haber presentado la dimisión, ratificó que permanecerá en el cargo para garantizar la continuidad de las tareas administrativas e investigativas.

El caso representa un complicación importante para la gestión del presidente paraguayo Santiago Peña, quien había desestimado en reiteradas oportunidades los cuestionamientos sobre el balance de Ueno Bank y criticado la cobertura mediática sobre la firma. Desde que Peña asumió la presidencia en 2023, los depósitos del Estado en esa institución crecieron hasta sumar unos 5 billones de guaraníes (alrededor de 869 millones de dólares), cifra que a finales de junio representaba el 29% de las acreencias totales del banco.

Garantía para los depósitos y situación de la deuda

Frente al impacto en el mercado, la autoridad monetaria aclaró a través de un comunicado que la situación de Ueno Bank constituye un hecho individual que no afecta al resto del sistema financiero local. Asimismo, el BCP confirmó que los depósitos del público estarán garantizados por el organismo estatal hasta un tope de 228 millones de guaraníes por persona.

Ueno Bank había emitido en marzo la colocación de bonos corporativos más voluminosa en la historia del mercado paraguayo. Sin embargo, los títulos con vencimiento proyectado para 2031 registraron fuertes caídas en los últimos meses, pasando de un valor de 99 centavos por dólar a comienzos de año a 86 centavos por dólar. A su vez, en octubre, la calificadora Fitch Ratings había revisado a negativa la perspectiva de esos papeles, argumentando un rápido incremento del balance y una proporción elevada de activos intangibles.

En un intento por llevar tranquilidad a los inversores, la conducción de Ueno Bank había presentado la semana pasada un plan de capitalización por 100 millones de dólares. Según lo informado por la propia entidad, la mitad de los fondos iba a ser aportada por su sociedad controladora, U Holdings, mientras que el resto se obtendría mediante la emisión de acciones para inversores privados locales.