Los ciudadanos de Estados Unidos acuden este martes a las urnas para participar de las elecciones de medio término. La jornada electoral funciona como una evaluación de los primeros dos años del mandato del presidente Donald Trump y puede modificar el equilibrio de poder político en Washington, ante la posibilidad de que el Partido Republicano pierda la mayoría en el Congreso.

Qué se vota y cómo es la jornada

En estos comicios están habilitados para votar más de 250 millones de electores en los 50 estados y el Distrito de Columbia. A lo largo del país, atravesado por seis husos horarios, la votación comenzó formalmente a las 7:00 (hora de la Argentina) con la apertura de los primeros centros en el estado de Vermont.

El proceso continuará de manera escalonada hasta el cierre de los últimos colegios electorales en Hawái y en las islas Aleutianas de Alaska, previsto para la madrugada del miércoles en el horario argentino. Durante la votación se definirá la composición de los siguientes cargos:

  • La totalidad de la Cámara de Representantes.
  • La renovación parcial del Senado.
  • Las gobernaciones de 36 estados.

El escenario político y las encuestas

La contienda se lleva a cabo en un contexto marcado por el malestar social producto del aumento en el costo de vida, la inflación y el impacto de la guerra contra Irán. Estas variables afectaron la imagen del presidente Trump, cuya aprobación ronda el 30% según los últimos sondeos de opinión.

Frente a este panorama, el Partido Demócrata busca recuperar el control de la Cámara de Representantes y ganar terreno en el Senado. De concretarse un cambio en las mayorías del Congreso, se limitaría la capacidad del Ejecutivo para avanzar con su agenda de leyes y realizar nombramientos clave en el Gobierno y el Poder Judicial.

Supervisión y denuncias de fraude

Por otro lado, la jornada cuenta con un amplio operativo de control. El Departamento de Justicia dispuso el despliegue de más de mil observadores en cincuenta estados para verificar el cumplimiento de las normas federales y resguardar el derecho al voto de los ciudadanos.

La presencia de supervisores se da en medio de las declaraciones públicas formuladas por el propio Donald Trump, quien agitó advertencias sobre posibles irregularidades e insistió con la hipótesis de fraudes y votantes indocumentados.