Ola de calor en Europa: España y Reino Unido, en alerta
La quinta ola de calor del verano golpea a Europa con temperaturas extremas, incendios y sequía. España vuelve a estar entre los países más afectados, con noches que no bajan de los 30 grados, mientras Reino Unido atraviesa una crisis hídrica y una cifra récord de focos de incendio.
España: calor extremo y pérdidas millonarias
En España, las temperaturas superan los 30°C incluso durante la madrugada. Según el periodista Marcelo Molina, “a la medianoche tenés 30, 32 grados y con suerte a las 4 de la mañana podés llegar a tener un 28, con lo cual es agotador”. El calor también quema: “El sol aparte quema realmente mucho”, agregó.
Las pérdidas económicas vinculadas a la ola de calor en Europa alcanzarían los 180.000 millones de euros, debido a los incendios, la menor productividad agrícola y los problemas en la generación energética. “Muchas plantas nucleares tuvieron que parar por falta de refrigeración”, explicó Molina.
Según el periodista, España e Italia aparecen entre los países europeos menos afectados porque “están acostumbrados a estas olas de calor”. Francia, en cambio, sería uno de los más perjudicados por no estar habituada a estas temperaturas y por la falta de lluvias.
Reino Unido: sequía, incendios y medidas de emergencia
En Reino Unido, el calor se combina con una fuerte crisis hídrica. Marcelo Justo señaló que “tres cuartas partes desde Inglaterra a todo Gales” se encuentran oficialmente en estado de sequía y que las autoridades incrementan las medidas de precaución. Entre las restricciones, se pide a los usuarios evitar las mangueras para regar jardines.
Los efectos se notan en los espacios verdes: “Los parques están prácticamente amarillentos”, indicó Justo. El escenario también disparó los incendios forestales: el Reino Unido contabiliza unos 650 focos durante el verano, una cifra récord.
Ante esta situación, el primer ministro británico, Andy Burnham, encabezó una reunión del organismo de emergencia COBRA y pidió a los comerciantes que dejen de vender barbacoas descartables, consideradas un factor de riesgo. “Ha generado como mucha ansiedad y mucha preocupación, tanto en la población como incluso en los que tienen que combatirlo”, sostuvo Justo.