Lupe García, fundadora y CEO de Grupo Mezcla, repasó el camino que la llevó a consolidar una firma gastronómica que incluye emprendimientos como Casa Cavia, Orno y Asadero. Su desembarco en el rubro no fue planificado, sino el resultado de una necesidad laboral tras completar sus estudios universitarios.

De la publicidad a la gestión gastronómica

García estudió cine y comenzó su carrera profesional en el ámbito de la publicidad como ambientadora y directora de arte. A los 25 años ingresó a la gastronomía al sumarse al proyecto de La Panadería de Pablo, donde aplicó sus conocimientos sobre diseño y creación de espacios.

A los 27 años enfrentó un momento decisivo al quedar al frente de ese primer establecimiento ante el riesgo de quiebra. Tras buscar asesoramiento y consultar con especialistas, logró sacar adelante el restaurante. En esa etapa comprendió la importancia de la estructura administrativa para sostener un negocio gastronómico, más allá de la propuesta culinaria y la atención en el salón.

Innovación y perseverancia en la propuesta

Hace una década, con la creación de Casa Cavia, el grupo buscó incorporar una propuesta de cocina internacional y contemporánea en un mercado dominado por conceptos tradicionales. Durante los primeros dos años, el establecimiento funcionó con bajo volumen de reservas hasta lograr la aceptación del público.

En ese proceso resultó determinante el respaldo de su padre, quien es además su socio en la empresa y la impulsó a continuar durante el período de menor concurrencia. La empresaria señala la exigencia y el desarrollo de conceptos originales, sin copiar otros modelos, como los ejes centrales en la identidad de sus proyectos.