Qué son los GLOF, el fenómeno glaciar que también amenaza a la Argentina
La tragedia provocada por el colapso de un glaciar en la frontera entre Nepal y China, que dejó casi 400 muertos identificados y más de 1.400 desaparecidos, volvió a encender las alarmas de la comunidad científica internacional. El fenómeno detrás del desastre es conocido como GLOF (por sus siglas en inglés, Glacial Lake Outburst Flood), una inundación repentina causada por la ruptura o desborde de un lago glaciar.
¿Cómo se produce un evento GLOF?
Un GLOF, también denominado en la jerga científica como Jökulhlaup, ocurre cuando la presión del agua acumulada logra romper un dique o represa natural de hielo, roca o sedimentos. La liberación brusca de gigantescas masas de agua, barro y escombros baja por los valles a gran velocidad. A pesar de contar con tecnologías de monitoreo y sistemas de alerta temprana, los especialistas advierten que la rapidez y magnitud de estos eventos dificultan la capacidad de respuesta de las poblaciones locales.
Los antecedentes documentados en la Argentina
Aunque el Himalaya es una de las regiones más vulnerables a estas catástrofes, las condiciones naturales para que ocurran eventos similares están presentes a lo largo de la cordillera de los Andes. El retroceso acelerado de los glaciares en Argentina y Chile genera la formación de lagunas inestables en áreas de alta montaña.
En el país existen antecedentes registrados de este tipo de aluviones:
- Laguna de los Erizos (San Juan): El 12 de noviembre de 2005, en la localidad de Calingasta, este lago sufrió un colapso súbito. En apenas 67 minutos se descargaron más de 32 millones de metros cúbicos de agua. El torrente recorrió más de 250 kilómetros, destruyó caminos y cultivos, y aisló a varias comunidades. No se registraron víctimas fatales debido a que la zona afectada estaba escasamente habitada.
- Parque Nacional Los Glaciares (Santa Cruz): Investigadores de la Universidad de Buenos Aires documentaron eventos históricos en la cuenca del río Blanco. Entre ellos figura la inundación repentina del lago Sucia, ocurrida entre 1966 y 1968, que liberó un caudal de 5 millones de metros cúbicos de agua.
Evaluación de riesgos en la cordillera
El seguimiento constante de las cuencas de montaña resulta clave para identificar la formación de nuevas lagunas inestables. Ante el avance del derretimiento de los hielos, científicos locales e internacionales continúan analizando los registros de paleoinundaciones y monitoreando las zonas de riesgo para prevenir futuros episodios en la región andina.