La directora del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, alertó que la guerra en Medio Oriente podría generar “tiempos difíciles” si el conflicto se extiende y los precios se mantienen altos.

Georgieva hizo estas declaraciones en una conferencia de prensa y subrayó que el impacto económico del conflicto ya es significativo, sobre todo debido al cierre del estrecho de Ormuz, una ruta clave para el transporte de petróleo. Este cierre está provocando un aumento de precios y generando escasez de diversos productos, no solo combustibles.

La jefa del FMI también destacó que las disrupciones en el suministro de materiales como el gas o la nafta podrían no solucionarse rápidamente, incluso si el conflicto se detuviera de inmediato. Muchos países y ciudadanos se verán afectados, ya que los altos costos pueden impactar en la inflación y en el acceso a bienes básicos.

El futuro es incierto, pero se anticipa que la deuda pública global superará el 100% del PIB para 2029 si no se implementan medidas adecuadas. Las proyecciones sugieren que, ante esta situación, es crucial que las naciones adopten estrategias para mejorar la eficiencia energética y mitigar los efectos en sus economías y poblaciones.