Impacto en los precios de nafta y gasoil tras la caída del petróleo por la tregua en Medio Oriente
Este miércoles, el precio del barril de petróleo Brent se sitúa en US$95, tras una caída significativa impulsada por una tregua de dos semanas entre Estados Unidos e Irán.
El barril llegó a cotizar en US$90, pero actualmente se encuentra alrededor de US$94,62. En los últimos meses, el precio del crudo había superado los US$110, mostrando un incremento de más del 50% en ese período. Por su parte, el crudo WTI, utilizado como referencia en Estados Unidos, retrocedió casi 16%, y se encuentra en torno a los US$92.
Este descenso genera inquietud en los consumidores, especialmente en relación a los precios de los combustibles en las estaciones de servicio. YPF, la empresa petrolera más grande del país, anunció que congelará los precios de la nafta y el gasoil por 45 días.
Según estimaciones internas de YPF, la congelación no se revisará durante este plazo. Sin embargo, tras estos días, si el precio del petróleo se mantiene en torno a los US$90 por barril, se espera que no se reduzcan los precios en los surtidores, dado que la empresa necesita compensar los costos previos más altos.
La estrategia de YPF es estabilizar los precios a través de un mecanismo que permita compensar las variaciones en el costo del crudo. La diferencia entre los precios internos y los internacionales se cubrirá una vez finalizado el período de congelación, generando un “amortiguador” que impactará en los precios futuros.
El CEO de YPF, Horacio Marín, destacó que la decisión de congelar precios fue adoptada por toda la industria debido a la caída en la demanda y la situación particular de oferta de combustibles. Marín explicó que en este contexto, YPF no puede exportar debido a la calidad de sus productos, lo que limita las opciones de la empresa.
Después de la implementación de esta congelación por parte de YPF, otras petroleras del país se adhirieron a esta medida, buscando evitar la transferencia de aumentos a otros precios en la economía. YPF, que posee el 55% del mercado de combustibles, suele liderar el movimiento del sector, influyendo en las decisiones de sus competidores para mantener su competitividad.
A futuro, se espera que la situación del petróleo continúe influyendo en los precios de los combustibles, afectando directamente al ciudadano común, quien podría enfrentar un aumento en los costos de transporte y otros bienes vinculados al precio del combustible.