El sector lechero argentino atraviesa un momento delicado. El precio que reciben los productores acumula un retraso importante frente a la inflación, y el consumo interno sigue golpeado por la caída del poder adquisitivo. Así lo explicó Jorge Giraudo, director ejecutivo del Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA), en diálogo con Canal E.

Un 18% de retraso en moneda constante

Giraudo fue contundente al describir la situación: “Veníamos bastante retrasados respecto al ajuste del precio con la inflación”. Y precisó el número: “Cuando uno hace el acumulado anual con una inflación de 30 y una suba de 11 puntos en el precio, estamos mostrando ahí los 18 puntos de retraso que está teniendo en moneda constante el precio del productor”.

Según el directivo, esta pérdida se explica por una combinación de factores: “Esto es producto de una menor recaudación, tanto en el mercado interno como en el mercado internacional”.

Sobreoferta en el mercado doméstico

Otro de los problemas que señaló Giraudo es el crecimiento de la producción. “Ha habido un crecimiento fuerte de la producción, gran parte se ha canalizado por el mercado externo, pero también ha habido una sobreoferta en el mercado doméstico”, advirtió. Esa mayor oferta interna presiona los precios y complica aún más la rentabilidad de los tambos.

El consumo cayó y cambió su estructura

En cuanto al mercado interno, el consumo de lácteos mostró una fuerte volatilidad. Giraudo recordó que en 2022 se llegó a 188 litros per cápita, pero durante 2024 hubo meses con caídas de hasta el 20%. Si bien después hubo una recuperación, el directivo aclaró: “Volvimos a los niveles de 2022, pero con una estructura de consumo un poco diferente en función a que son productos más básicos”.

Las familias cambiaron sus prioridades de gasto, y eso impacta directamente en el rubro alimentos. “La torta de ingresos de la población se está dirigiendo hacia otros gastos fijos, como son agua, gas, luz, transporte público, alquiler de la vivienda, y eso restringe el destino de recursos para el rubro de alimentos y bebidas”, explicó Giraudo.

Exportaciones en nivel récord

El mercado internacional aparece hoy como una válvula de escape para el excedente de producción. De hecho, Giraudo anticipó que, “de continuar la situación como está hoy”, el año 2026 podría ser récord histórico de exportaciones de lácteos.