La empresa Capocannoniere, dedicada a la fabricación de metegoles personalizados, proyecta una facturación de US$200.000 para este año, tras una inversión inicial de US$18.000 en desarrollo y diseño.

Fundada por Juan Martín Uncal y Brian Gines Margenet, este emprendimiento rosarino comenzó como un hobby entre amigos, pero tomó impulso tras recibir el interés de conocidos y la validación de figuras como el futbolista Ángel Di María. Los creadores, sin antecedentes en diseño, llevaron a cabo un proceso de aprendizaje que incluyó colaboración con especialistas en diversas áreas.

Ahora, con un producto innovador que combina estética artesanal y funcionalidad, su objetivo es seguir expandiéndose. El metegol integra elementos únicos, como movimiento diagonal de los jugadores y césped sintético, factores que lo diferencian del metegol tradicional.

Las proyecciones a futuro son optimistas. En un contexto donde el interés por el fútbol es alto, los fundadores están explorando mercados internacionales, con Colombia como el primer destino, y esperan seguir capturando la atención de nuevos clientes.

La experiencia de entregar un metegol a Di María ha elevado su perfil y, si bien persisten desafíos, el entusiasmo por llegar a un nuevo nivel continúa. Mientras trabajan en la posibilidad de crear otro modelo para Lionel Messi, esta empresa refleja cómo una idea simple puede desarrollarse y crecer en el competitivo mundo del emprendimiento.