Tras el ataque mortal de un perro pitbull a un niño de 3 años en barrio Santa María de Córdoba capital, los vecinos salieron a reclamar justicia y denunciaron las condiciones en las que vivía el animal. Según relataron, el perro estaba atado con una cadena de unos 10 metros en un terreno sin ningún tipo de cerco perimetral, lo que le permitía alcanzar la vía pública.

El relato de los vecinos

Claudia, una de las vecinas que participó de las manifestaciones, contó que el animal estaba en una cucha precaria y que, con el largo de la cadena, podía llegar hasta la entrada del terreno. “El perro estaba en la cucha y cuando lo vio al niño que andaba jugando, el perro salió y con los metros de cadena que tiene llegó hasta la entrada”, explicó.

La falta de un tejido o tapial habría permitido que el perro accediera directamente al pequeño cuando este circulaba por la zona. Además, se denunció que en el mismo domicilio hay otros animales en condiciones similares, atados en un terreno baldío descuidado.

Denuncias por las condiciones de los perros

Los vecinos afirmaron que los perros no recibían alimentación diaria ni agua de manera regular. “El animal que causó este incidente trágico estaba en malas condiciones, no eran alimentados todos los días y por ahí se metía gente de la calle”, señaló Claudia.

Según los testimonios, la dueña de los animales habría justificado la presencia de los canes por motivos de seguridad personal, argumentando que su esposo había sufrido robos repetidos en el lugar.

Pedido de justicia y reclamo al Estado

La comunidad de Santa María organizó una marcha para exigir la intervención de las autoridades municipales y judiciales. Hasta el momento, solo se retiraron los perros que participaron directamente del ataque, pero los vecinos piden que se tomen medidas con el resto de los animales del predio.

Durante la cobertura de La Voz En Vivo, se mencionó la necesidad de que el Instituto de Protección Ambiental y Animal (IPA) actúe de manera efectiva y se recordó que existen organismos encargados de controlar la tenencia de perros potencialmente peligrosos.