Donald Trump demandó la reanudación inmediata de la construcción del lujoso salón de baile en el ala Este de la Casa Blanca, actualmente detenido por una resolución judicial. Su petición surge tras un incidente de seguridad en la cena anual de corresponsales de la Casa Blanca, donde un hombre armado logró herir a un agente del Servicio Secreto. El evento tuvo que ser evacuado de urgencia, lo que intensificó las preocupaciones sobre la seguridad presidencial.

Trump argumentó que el ataque de sábado por la noche podría haberse evitado si el evento se hubiera celebrado en la Casa Blanca, donde el nuevo salón de baile incorporará estrictas medidas de seguridad. En su mensaje a través de Truth Social, enfatizó que el proyecto ha sido una reivindicación constante de las Fuerzas Armadas y el Servicio Secreto durante los últimos 150 años.

El proyecto, que se estima en 400 millones de dólares, comenzó en octubre de 2025 y sufría verificaciones legales que suspendieron su avance a finales de marzo. Aunque el gobierno ha apelado la decisión judicial, por el momento, solo ha recibido autorización para proceder con las modificaciones en el sector subterráneo, argumentando que se relacionan con la seguridad nacional.

En su defensa del proyecto, Trump criticó a quienes han cuestionado la construcción, tildando la demanda de «ridícula» y afirmando que carece de fundamento legal. Aseguró que la obra continúa dentro del presupuesto previsto y aseguró que «nada debe interferir con su construcción».

El disgraciado hecho del sábado también reveló que el agresor, Cole Tomas Allen, de 31 años, se hospedaba en el mismo hotel donde se realizaba la cena, lo que suscitó preocupaciones sobre la seguridad en eventos importantes. Tras el ataque, el servicio de seguridad debió evacuar a Trump y a otros funcionarios, subrayando la necesidad urgente de mejorar las medidas de protección en la Casa Blanca.