Trump asegura que el estrecho de Ormuz está bajo control, pero Irán reclama su dominio.
La tensión en el estrecho de Ormuz se intensifica tras la orden del presidente Donald Trump de destruir cualquier embarcación que intente sembrar minas en sus aguas. Esta declaración se produce en un contexto de estancamiento en las negociaciones de paz entre Estados Unidos e Irán, a pesar de un alto el fuego declarado.
Trump afirmó que el estratégico estrecho, por donde transita el 20% del petróleo mundial, está «herméticamente sellado». Desde el 13 de abril, Estados Unidos impone un bloqueo a los barcos que ingresan y salen de la zona, lo que ha elevado el precio del crudo a US$107 el barril.
El mandatario también subrayó que «la Marina de Irán yace en el fondo del mar» y que el control del estrecho está en manos de la Armada estadounidense. Sin embargo, Irán opera una «flota mosquito», que consiste en pequeñas embarcaciones armadas que presentan un desafío táctico considerable para las fuerzas estadounidenses.
Trump enfatizó que el bloqueo a los puertos iraníes busca ahogar las finanzas de Teherán. Este último respondió declarando que ha comenzado a cobrar un peaje a los barcos que transitan por el estrecho con su autorización.
La situación se complica aún más tras ataques recientes de Irán a embarcaciones en la zona. Mientras tanto, la posibilidad de reanudar el diálogo entre los países se aleja, ya que Teherán mantiene su postura de no reabrir el estrecho bajo el actual bloqueo.
A pesar del optimismo previo, las relaciones entre ambas naciones son cada vez más tensas. Trump ha señalado que no tiene prisa por llegar a un acuerdo y mantiene el alto el fuego sin un plazo definido.
Las operaciones militares estiman que la limpieza de minas en el estrecho puede demorar hasta seis meses. Se cree que Irán ha implantado al menos 20 minas, lo que complica aún más la situación en un área crítica para el comercio global.
Estas medidas, junto con una creciente preocupación por los costos de vida en Estados Unidos, podrían afectar a Trump y su partido en las próximas elecciones, dado el descontento por la prolongación del conflicto y la guerra.