Tifón Dolphin toca tierra en China: evacuados y vuelos cancelados
El tifón Dolphin tocó tierra este domingo en el este de China, en la provincia de Zhejiang, con vientos que superaban los 150 km/h. Las autoridades emitieron una alerta roja, el nivel máximo de advertencia, mientras la tormenta avanza hacia el noroeste.
Evacuaciones y vuelos cancelados
Antes del impacto, más de 300.000 personas fueron evacuadas como medida preventiva en las zonas costeras. En Shanghái, los dos aeropuertos principales cancelaron casi 1.400 vuelos de entrada y salida el domingo, mientras que el aeropuerto de Hangzhou registró 270 cancelaciones. En total, el 80 por ciento de los vuelos de Shanghái fueron suspendidos al mediodía.
En la provincia de Fujian, cerca de 99.000 personas fueron reubicadas desde zonas de riesgo. También se suspendieron servicios de ferry en más de 200 rutas y se ordenó el regreso a puerto de embarcaciones pesqueras y de construcción.
Inundaciones y deslizamientos
La tormenta, que tocó tierra en la zona de Taizhou y Yuhuan, provocó intensas lluvias que causaron inundaciones y deslizamientos en varias localidades. En Yueqing, los equipos de rescate buscaban personas atrapadas en viviendas inundadas y trabajaban para despejar ramas caídas en las calles.
El centro meteorológico pronosticó lluvias extremadamente torrenciales en el centro y este de Zhejiang, con acumulados de entre 250 y 500 milímetros. También se esperaban precipitaciones intensas en Shanghái y en partes de Fujian, Anhui y Jiangsu hasta el lunes por la tarde.
Debilitamiento y efectos en la región
Tras tocar tierra, Dolphin comenzó a debilitarse. Según la Administración Meteorológica de China, el fenómeno se desplazaba hacia el noroeste a una velocidad de 15 a 20 km/h y continuaría perdiendo fuerza hasta desaparecer por completo. Para la mañana del lunes, los vientos máximos sostenidos eran de 65 km/h.
El tifón también intensificó las lluvias monzónicas en Filipinas, provocando inundaciones y deslizamientos en ese país. Además, la tormenta tropical Chan-hom se dirigía hacia la costa japonesa del Pacífico con vientos de 83 km/h, según la Agencia Meteorológica de Japón.