En medio de una delicada tregua en la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán, se agrava la tensión en el estrecho de Ormuz, un punto estratégico para la navegación de petróleo. El presidente del Parlamento iraní anunció que su país persistirá en el bloqueo de esta vía marítima esencial, lo que podría desencadenar repercusiones globales en los mercados de energía.

Las restricciones impuestas por la Marina de Estados Unidos, liderada por la administración de Donald Trump, han limitado el acceso de los buques iraníes a los puertos. Este contexto se suma a la falta de avances significativos en las conversaciones de paz, lo que incrementa la incertidumbre en la región.

El estrecho de Ormuz es un corredor crucial por donde transita alrededor del 20% del petróleo mundial. La continuidad del bloqueo o las medidas de represalia podrían tener un impacto considerable en la economía global y en la estabilidad política de Medio Oriente.