Irán amenaza con cerrar el Mar Rojo y EE.UU. refuerza su presencia en el Golfo mientras surgen nuevos intentos de diálogo.
Irán ha planteado que atacará barcos en el Mar Rojo si continúa el bloqueo naval estadounidense en el Estrecho de Ormuz, mientras Estados Unidos despliega 6.000 soldados adicionales en la región. La escalada de tensiones se produce en un contexto de recientes fracasos en las negociaciones de paz y un marco de conflictos prolongados entre ambos países.
El Comando Central de EE.UU. confirmó que el bloqueo a los puertos iraníes se ha implementado completamente, lo que ha interrumpido rápidamente la economía de Teherán. Sin embargo, parte del tráfico en el estrecho continuará, ya que solo los barcos que no operan desde puertos iraníes pueden transitar, previa autorización de la Armada estadounidense.
El ejército iraní advirtió que, de seguir con las restricciones, no permitirá la operación de embarcaciones en el Golfo Pérsico ni en el Mar de Omán. El general Ali Abdollahi calificó el bloqueo como «ilegal», alegando que representa una violación del acuerdo de alto el fuego establecido tras el último conflicto.
Las recientes conversaciones de tregua de 15 días, destinadas a poner fin a las hostilidades iniciadas el 28 de agosto, fracasaron, lo que ha llevado a EE.UU. a intensificar el bloqueo. Este conflicto ha afectado considerablemente el tránsito de petróleo y gas, impactando en el ámbito económico global.
Irán, aunque no limita con el Mar Rojo, tiene influencia en la zona a través de aliados como los hutíes en Yemen, quienes han llevado a cabo ataques navales en el área. La presencia militar estadounidense se está reforzando, con la llegada de nuevos efectivos a bordo del portaaviones USS George H.W. Bush y otras unidades navales.
Se anticipa que un total de aproximadamente 4.200 soldados adicionales lleguen a finales de mes. Este despliegue se suma a los cerca de 50.000 efectivos que, según el Pentágono, están involucrados en operaciones militares en la región.