El viaje del vicepresidente estadounidense JD Vance a Pakistán ha sido cancelado en medio de crecientes tensiones diplomáticas con Irán. La presencia de funcionarios iraníes en las negociaciones programadas para este miércoles también permanece sin confirmación.

La decisión de suspender el viaje se produce junto con el anuncio de sanciones financieras por parte de la Administración de Donald Trump, que apuntan a una red vinculada al programa de drones de Irán. Este contexto complica aún más la posibilidad de avanzar en una segunda ronda de negociaciones entre ambos países.

Las sanciones del Departamento del Tesoro afectan a 14 personas, empresas y aeronaves en Irán, Turquía y Emiratos Árabes Unidos, involucradas en la adquisición de armamento de la Guardia Revolucionaria Iraní. Estas medidas forman parte de la Operación Furia Épica, lanzada el 28 de febrero, que busca contrarrestar los programas armamentísticos de Teherán.

El alto el fuego, declarado a principios de abril, expirará este miércoles, aumentando la presión sobre las negociaciones. Hasta el momento, Vance se encuentra en Washington para reuniones en la Casa Blanca, mientras que los enviados especiales designados para acompañarlo también se quedan en Estados Unidos.

No se ha aclarado la hora exacta en que finalizará el alto el fuego. Trump ha manifestado que no planea extenderlo, sugiriendo que el tiempo es un factor crítico en este proceso. En caso de que no se logre un acuerdo, el presidente anticipa un posible retorno a las hostilidades.

El Gobierno de Pakistán ha indicado que sigue a la espera de una confirmación de la delegación iraní, mientras que el Ejército iraní ha advertido que está listo para responder a cualquier violación del alto el fuego. La situación continúa en desarrollo, con el foco en la posible reanudación de las negociaciones y el futuro del acuerdo diplomático.