El papa León XIV afirmó que el amor y la misericordia de Cristo constituyen el remedio para enfrentar la globalización de la indiferencia y la impotencia. Lo hizo mediante un videomensaje en inglés dirigido a las religiosas y los religiosos reunidos en Orlando, Estados Unidos, con motivo de la Asamblea Anual de la Conferencia de Superiores Mayores de Estados Unidos.

El mensaje fue difundido el 12 de agosto, durante el encuentro organizado por la Leadership Conference of Women Religious (LCWR), que se desarrolla del 11 al 14 de agosto y coincide con el 70.º aniversario de la fundación de la organización.

La importancia de la vida consagrada

Durante su intervención, León XIV sostuvo que la Iglesia necesita de las religiosas y los religiosos, así como de la diversidad de formas de consagración y ministerio que representan. Según explicó, su vitalidad y el testimonio de una existencia centrada en Jesús pueden contribuir a despertar al mundo.

El Pontífice retomó una reflexión que había pronunciado el 10 de octubre de 2025 ante los participantes del Jubileo de la Vida Consagrada. En aquella oportunidad señaló que, mediante la acción conjunta de la comunidad cristiana, es posible responder a la indiferencia y a la sensación de impotencia con el amor y la misericordia de Cristo.

El lema de la asamblea

La asamblea de la LCWR se celebra bajo el lema “Muchos carismas, un espíritu, una vocación”. A partir de ese tema, el Papa invitó a las participantes a mantener presentes los carismas particulares que Dios confió a los fundadores y las fundadoras de sus respectivas comunidades.

León XIV también expresó su agradecimiento por la contribución permanente de los institutos religiosos en diferentes áreas. Entre ellas mencionó la evangelización, la educación y la atención de las personas pobres y marginadas, además de otros ámbitos en los que desarrollan su misión.

El Papa explicó que esos carismas proceden del Espíritu y permitieron que, a lo largo del tiempo, las mujeres y los hombres consagrados ayudaran a hacer visibles tanto la misión como el misterio de la Iglesia en el mundo.

Llamado a ser “expertos en sinodalidad”

Al comienzo del videomensaje, el Pontífice recordó una idea expuesta durante la apertura del Consistorio Extraordinario del 26 de junio de 2026. Allí había señalado que todos los cristianos están llamados a construir la comunión de Cristo dentro de una Iglesia sinodal, en la que cada persona coopera en una misma misión según su carisma y su ministerio.

En ese contexto, León XIV aseguró que los miembros de la vida religiosa están especialmente llamados a ser “expertos en sinodalidad”. Consideró que la convivencia comunitaria y la colaboración en la misión son claves para vivir ese llamado.