Donald Trump ha desatado una polémica sin precedentes al publicarse a sí mismo en una imagen que lo retrata como Jesús. Esta publicación en su red social Truth Social ha recibido críticas enérgicas de sectores de la derecha religiosa, quienes han levantado voces de protestas y demandan su eliminación, tachando la imagen de blasfema.

La controversia marca un quiebre notable con una base de apoyo que tradicionalmente ha sido leal al expresidente. Ante un posteo extenso en contra del Papa León XIV, Trump compartió esta imagen generada por inteligencia artificial, donde aparece vestido con una túnica blanca, sosteniendo una esfera luminosa y aparentemente orando por la sanación de un hombre en una cama de hospital.

La reacción de algunos líderes religiosos ha sido inmediata. Megan Basham, escritora cristiana conservadora, criticó la publicación como «indignante» y exigió una disculpa. Al mismo tiempo, otros como Isabel Brown, también alineada con el pensamiento conservador, la catalogaron de «repugnante e inaceptable».

Aunque la Casa Blanca no ha emitido comentarios sobre la intención de Trump al difundir la imagen, un funcionario anónimo de su administración expresó que esperaba que la indignación de los conservadores se disipara rápidamente, como suele ocurrir en estas situaciones. Sin embargo, reconoció que la publicación era excesiva, incluso entre quienes lo siguen con fervor.

La tensión se intensificó cuando el Papa León XIV respondió a los ataques de Trump, afirmando que el expresidente «no entiende» el mensaje del Evangelio y que no temen su retórica. En un extenso posteo, Trump criticó al papa, sugiriendo que su nombramiento fue una sorpresa y que no debería estar en el Vaticano si él no hubiera sido presidente.

Por su parte, Robert Prevost, el Papa que se encuentra de gira por África, se pronunció diciendo que no tiene intenciones de debatir con Trump y reiteró su compromiso con el mensaje de paz del Evangelio. En este contexto, la imagen de Trump sigue causando revuelo y ha permanecido publicada más de doce horas después de su difusión inicial.