Un escándalo en el Hospital Italiano ha estallado por el descubrimiento de un grupo de WhatsApp llamado “Fiesta del propofol”, que supuestamente organizaba encuentros privados relacionados con el uso de fármacos potentes.

Todo se desató tras la trágica muerte de un joven residente, encontrado sin vida en su casa a causa de una sobredosis de propofol y fentanilo. Este lamentable hecho encendió las alarmas y condujo a una investigación que apunta a un médico anestesista de la institución.

Lo que ha dejado más sorprendidos a los profesionales de la salud no es solo el origen de las sustancias, sino el entorno en el que, supuestamente, se usaban. Se ha mencionado que el grupo de WhatsApp se utilizaba para coordinar reuniones entre personas vinculadas al profesional en cuestión.

Testimonios de distintas fuentes revelan que en estas reuniones se ofrecían experiencias conocidas como “viajes controlados”, donde se administraban anestésicos en dosis específicas para provocar un estado de relajación, siempre bajo supervisión médica. Sin embargo, hay quienes sugieren que también se realizaban encuentros de índole más íntima.

Ambas versiones han causado revuelo, ya que el uso de estos medicamentos fuera de un contexto hospitalario plantea serias preocupaciones. La investigación no solo ha llevado a la intervención de la Justicia, sino también a una revisión de protocolos dentro del hospital.

Desde la institución han admitido el faltante de estos fármacos y prometieron tomar medidas enérgicas contra los implicados. A medida que el caso avanza, la preocupación se siente en los pasillos del sistema de salud, y el nombre “Fiesta del propofol” ha quedado grabado en la memoria colectiva como símbolo de un escándalo que recién comienza.