Netflix estrena hoy “Moria”, la serie creada y dirigida por Javier Van de Couter que reconstruye la vida y el mito de una de las figuras más emblemáticas del espectáculo argentino. La producción, que consta de ocho episodios, escapa del biopic tradicional y elige un desdoblamiento en tres actrices para abordar distintas edades y versiones de Moria Casán.

Tres Morias, una misma construcción

La decisión central de la serie es fragmentar a la protagonista: Sofía Gala Castiglione, Griselda Siciliani y Cecilia Roth interpretan a Moria en diferentes momentos de su vida. El recurso remite a “I’m Not There”, la película de Todd Haynes que fragmentó a Bob Dylan en seis intérpretes.

Según la crítica, Siciliani logra el trabajo más fascinante: no imita a Moria, sino que comprende su mecanismo, esa velocidad de respuesta, la manera de ocupar el espacio y la mirada que parece calcular dónde está la cámara. Su Moria no entra a una escena: la escena empieza cuando ella llega.

Por su parte, Sofía Gala carga con una dimensión inevitable: interpreta a su propia madre. La serie podría haber explorado más ese espejo, especialmente porque el vínculo entre ambas aparece como una de las zonas en las que el personaje público podría resquebrajarse. Pero no sucede: la familia aparece poco y, cuando aparece, Moria continúa siendo Moria.

Una biografía sin grandes sorpresas

A pesar de su atractivo visual y las grandes actuaciones, la serie deja una sensación incómoda: después de ocho episodios, sabemos mucho sobre Moria pero casi nada que no supiéramos antes. La serie no aporta datos desconocidos ni zonas grises: no hay silencios incómodos, contradicciones difíciles de acomodar ni momentos en los que el personaje parezca agotarla. Hasta la vulnerabilidad termina teniendo una frase perfecta.

Cecilia Roth, en diálogo con Página|12, definió a su versión de Moria como una mujer que “se quita una piel una y otra sin miedo, con mucha conciencia y sin dejar de ser ella nunca”. La actriz también elogió a la vedette real: “Moria es una mujer de una absoluta honestidad”.