Escándalo en Gran Hermano: expulsaron a Campanita y a Danelik
Un fuerte escándalo sacudió la casa de Gran Hermano tras la última gala de nominación. Lo que comenzó como un cruce verbal entre Campanita y Danelik terminó en una acalorada pelea al borde de la violencia física, un conflicto que también salpicó a Pincoya. Ante ese escenario, la producción decidió intervenir para poner un freno definitivo a las agresiones.
Sanción tajante y reacciones opuestas
A 24 horas del violento episodio, la voz del reality rompió el silencio ante los participantes y sus visitas para comunicar una sanción directa: la expulsión inmediata de ambas jugadoras por la puerta giratoria. Aunque se reveló que las dos habían solicitado previamente su salida en el confesionario, el programa aclaró que la medida se tomó por decisión estricta de la producción ante lo sucedido.
Mientras Danelik acató la orden, se despidió de sus compañeros y abandonó la casa, Campanita reaccionó de manera opuesta. La participante paraguaya sufrió una severa crisis de llanto, rechazó la etiqueta de violenta y se dirigió al confesionario para intentar revertir la decisión. «No me voy a ir de esta manera porque me parece horrible. No la agredí y no le toqué un pelo a esa persona», expresó entre lágrimas.
Atrincheramiento y la intervención de seguridad
Durante su descargo en el confesionario, la concursante cuestionó la pasividad del programa frente al trato que recibió en la discusión: «Tiraron mi ropa y mis cosas de manera agresiva y a esas personas no les decís nada. Me parece muy injusto, no les decís nada y no les das ni una sanción», manifestó con molestia antes de decidir atrincherarse en el lugar.
Ante la negativa de salir por sus propios medios, la producción resguardó al resto de los jugadores en los dormitorios y debió convocar a personal femenino de seguridad para destrabar la situación. Finalmente, tras una larga conversación que incluyó abrazos y llanto, Campanita abandonó la casa a través del zoom, tomada del brazo de las efectivas de seguridad.