Benjamín Vicuña abre su corazón y revela la difícil situación que enfrenta tras la partida de la China Suárez a Turquía. La actriz decidió trasladarse a Estambul junto a sus hijos para acompañar a Mauro Icardi en su regreso al fútbol, y esta decisión ha provocado un profundo impacto en el entorno familiar del actor.

Desde que la China se estableció en Turquía, Vicuña ha tenido que adaptarse a una nueva realidad, viviendo gran parte del año lejos de sus hijos Magnolia y Amancio. Este cambio ha marcado sus rutinas y ha hecho que recurra a videollamadas para mantener el contacto, algo que siente como un desafío emocional.

En una reciente entrevista en Ángel Responde (Bondi Live), Benjamín compartió sus sentimientos sobre esta etapa: “Estoy en un momento de alta realización profesional, disfrutando con mis hijos grandes, pero la distancia con los más chicos me genera ansiedad.” A pesar de sus numerosos compromisos laborales, confiesa que la ausencia de sus pequeños es una carga pesada de llevar.

El actor, para sobrellevar la angustia, se enfoca en correr, escribir y hacer catarsis en el teatro, pero no es fácil. “Es triste tenerlos lejos. La situación me supera y aún no entiendo por qué ocurrió”, afirmó, reconociendo que el “equilibrio” en su vida se ha desmoronado desde la partida de Suárez a Estambul.

EL DRAMA DE BENJAMÍN VICUÑA POR SUS HIJOS CON LA CHINA SUÁREZ

Vicuña expresó su deseo de que con el tiempo esta situación se acomode, señalando que no es sano para nadie. “A veces me siento tentado de contar mi verdad, pero no quiero que eso afecte a mis hijos,” añadió, dejando entrever la dificultad de ser parte del ojo público mientras navega por estos problemas personales.

En medio de esta tormenta emocional, Benjamín está aprendiendo a aceptar su nueva realidad. “Voy a ver el lado positivo, aunque la procesión va por dentro”, concluyó, dejando una puerta abierta a la esperanza de que en el futuro las cosas puedan cambiar para mejor.