El organismo encargado de la regulación arbitral en la Premier League reconoció que se produjo una falla en la utilización del VAR durante la jugada en la que Erling Haaland convirtió el gol que definió el clásico.

La admisión de este error por parte de la entidad arbitral británica se dio tras revisar la acción del delantero, en la cual la tecnología de asistencia en video no intervino de forma adecuada al momento de evaluar el tanto.

De esta manera, las autoridades del arbitraje inglés hicieron público un nuevo reconocimiento sobre desaciertos en el uso de las herramientas tecnológicas durante el desarrollo de la competencia de fútbol de Inglaterra.