El rover Curiosity de la NASA, que explora la superficie marciana desde hace más de una década, registró una serie de inusuales marcas en las rocas de Monte Sharp, la elevación ubicada en el centro del cráter Gale. El hallazgo despertó el interés del equipo de la misión debido a las particularidades inéditas de estas formaciones.

Las características de las hendiduras

A diferencia de los huecos hallados con anterioridad en el planeta rojo, estas cavidades resultaron ser considerablemente más anchas y poco profundas. Además, no se observaron objetos evidentes en su interior que expliquen qué materiales estuvieron alojados allí en el pasado.

Michelle Minitti, investigadora principal adjunta del instrumento Mars Hand Lens Imager (MAHLI), explicó en una publicación de la NASA que estas estructuras no se parecen a nada visto anteriormente en las exploraciones de la zona. Para estudiar el fenómeno, el equipo empleó un conjunto de herramientas del vehículo, entre ellas las cámaras MAHLI y Mastcam, además de los sistemas ChemCam y APXS.

Estudios en el terreno marciano

Mediante fotografías superpuestas y mosaicos estereoscópicos, los científicos trabajan en la reconstrucción digital del relieve de las rocas para analizar su estructura. Durante la inspección, los espectrómetros detectaron capas grises, rugosas y resistentes que presentan una química diferente a la del lecho rocoso huésped.

En forma paralela, el equipo dirigió sus instrumentos hacia el cerro Cordillera para capturar imágenes de la cara visible de esa elevación y analizó pequeños guijarros sueltos dispersos en el área de trabajo, buscando comprender el origen de esas rocas flotantes.

Por el momento no hay una conclusión definitiva sobre los procesos geológicos que generaron estas cavidades. El análisis de los datos recolectados busca aportar nueva información sobre la evolución de las rocas y las condiciones ambientales del pasado en esa zona de Marte.