El sobreendeudamiento de las familias argentinas se convirtió en un problema estructural. Según datos del Banco Central citados por el diputado nacional Pablo Juliano, hay 20 millones de personas endeudadas en el país, de las cuales 6 millones son deudores morosos con más de tres meses de incumplimiento.

Ante este escenario, Juliano presentó en la Cámara de Diputados un proyecto de ley denominado «Segunda Oportunidad», que propone un régimen especial para que esos 6 millones de personas puedan renegociar sus créditos y salir del espiral de la mora.

Jóvenes y billeteras virtuales, los más afectados

Uno de los datos más llamativos que reveló el legislador es que el 35% de los morosos son jóvenes menores de 25 años. Muchos de ellos cargan con una «mancha» en su historial financiero apenas inician su vida laboral, lo que les dificulta acceder a futuros créditos, hipotecas o incluso contrataciones laborales.

La morosidad también crece con fuerza en las billeteras virtuales, donde la tasa de incumplimiento duplica a la de los bancos tradicionales. En esas plataformas, las tasas de interés llegaron a picos del 700% anual, lo que agrava la situación de los deudores.

Qué propone el proyecto «Segunda Oportunidad»

La iniciativa busca crear un mecanismo similar al concurso preventivo de las empresas, pero adaptado a la economía de los particulares. El objetivo es revisar cómo se compuso la deuda y reestructurar los pagos para que sean sostenibles.

Según Juliano, el proyecto no implica condonación de deudas ni costo fiscal para el Estado nacional. La idea es «enderezar la cancha» para que los consumidores no caigan en un círculo vicioso donde toman nuevos créditos solo para pagar intereses de tarjetas anteriores.

Además, la propuesta incluye un esquema de transparencia del crédito y un análisis real de los perfiles de los consumidores antes de otorgar financiamiento.

Fin al hostigamiento en las cobranzas

Otro punto central del proyecto es la regulación de las prácticas de cobranza. La iniciativa busca poner límites claros para evitar el acoso a los deudores y a sus familias.

Tal como explicó Juliano, la idea es que no se pueda perseguir a una persona, llamar a su madre ni avisarle a su familia que debe. Las regulaciones que ya existen para los bancos se extenderían a las empresas fintech, que hoy operan con menos controles.

El proyecto llega en un contexto de alta tensión social por el endeudamiento: según una encuesta reciente, hay 19,6 millones de argentinos con deudas y uno de cada cuatro no puede pagarlas. La mora con billeteras virtuales saltó de 7% a 29% en un año y medio, con crecimiento entre quienes pidieron montos menores.