Rut Diamint analizó la designación de un militar al frente de Defensa
La investigadora en defensa y seguridad en América Latina, Rut Diamint, analizó las consecuencias institucionales de la designación del teniente general Carlos Alberto Presti como ministro de Defensa. La especialista advirtió que su nombramiento representa una ruptura con la práctica política mantenida en la Argentina desde el retorno de la democracia en 1983.
Una ruptura con la tradición democrática
Durante su participación en el programa Efecto Mariposa de Canal E, Diamint sostuvo que ningún gobierno democrático desde 1983 había colocado a un militar en esa cartera. En su análisis, remarcó que la presencia del ministro en reuniones de gabinete vistiendo uniforme afecta la percepción del fortalecimiento institucional y la división de poderes en la democracia.
A su vez, la analista explicó que al designar a un integrante del Ejército se generan divisiones con la Armada y la Fuerza Aérea, al quedar expuesta una mayor cercanía con una de las fuerzas.
Comparación con Cuba y Venezuela y el antecedente de Malvinas
En el plano regional, Diamint comparó la situación con los modelos de Venezuela y Cuba. Señaló que en Cuba las Fuerzas Armadas muestran una autonomía superior y funcionan como la fuerza de represión del Estado. En cambio, indicó que en Venezuela dependen más de la dirigencia política, recordando que el propio Hugo Chávez promovió las milicias por desconfianza hacia la Fuerza Armada Nacional Bolivariana.
Por último, la investigadora vinculó el presente del sector militar con la derrota en la Guerra de Malvinas de 1982, un acontecimiento que consideró decisivo para la consolidación democrática posterior. Al respecto, sostuvo que las Fuerzas Armadas no tendrán el apoyo de la política para avanzar con una propuesta militarizada.