Dos policías del CAP (Comando de Acción Preventiva) están siendo investigados por filtrar información de la frecuencia radial a una banda de asaltantes. Según la causa, los efectivos obtenían datos de la frecuencia radial y se los pasaban a los delincuentes.

El caso salió a la luz meses después de que la muerte de un joven con autismo reabriera el debate por la capacitación obligatoria en TEA en Córdoba. Aunque no hay relación directa entre ambos hechos, la causa expone fallas internas en la fuerza.

La investigación está en manos de la justicia, que intenta determinar el alcance de la filtración. Hasta el momento no trascendieron más detalles sobre la banda ni sobre los policías imputados.