Esta mañana, la Casa Rosada fue sede del primer acercamiento formal entre el PRO y La Libertad Avanza (LLA), en una mesa de negociación destinada a recomponer la relación política de cara al 2027. Del encuentro participaron el jefe del bloque de diputados del PRO, Christian Ritondo, y el secretario general del espacio, Fernando De Andreis, junto al jefe de Gabinete, Diego Santilli, y el armador nacional Eduardo «Lule» Menem, en representación de la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei.

Los dirigentes del PRO llegaron a las 10:45 juntos en una misma camioneta, cinco minutos después del desembarco de Santilli, mientras que Menem ya se encontraba en su despacho del primer piso. La novedad fue comunicada por el propio Mauricio Macri a través del chat interno de la mesa ejecutiva del PRO, donde detalló los alcances de la charla mantenida con Karina Milei.

Escepticismo en el PRO

A pesar de la apertura del diálogo, desde el PRO se muestran escépticos. «Le bajaría la expectativa. Hay un poco de escepticismo del PRO en todo esto. Estas cosas, históricamente, no terminaron bien con ellos. Desde el apoyo de Ley Bases, reforma laboral, reforma penal, balotaje, Mauricio yendo a comer milanesas con Milei en el peor momento del Gobierno, todo eso no se tradujo en nada, y no hablo de cargos sino laburo en conjunto», señaló un funcionario del entorno del ex presidente.

En la misma línea, anticiparon que los delegados marcarán «los errores» que identifican en la gestión libertaria. «Queremos ser parte de un esquema de trabajo. Mauricio en esa búsqueda del cambio banca, pero somos escepticistas y desconfiados. Es la última chance, si no funciona esto ya está», plantearon.

Reservas de Macri y el contexto

Macri transmitió internamente que mantiene sus reservas respecto del vínculo político con la gestión. Ante la conducción partidaria, admitió continuar «escéptico» sobre las posibilidades de concretar un acuerdo duradero, aunque remarcó que durante este año el espacio debe «agotar todo intento de que a este gobierno le vaya bien».

El contacto tiene peso político porque no se produjo entre operadores secundarios, sino entre dos figuras centrales de ambos espacios. Karina Milei ocupa uno de los lugares de mayor influencia dentro del Gobierno, mientras que Macri continúa siendo el principal referente del PRO. El diálogo directo permitió volver a conectar a las conducciones después de una etapa especialmente compleja: Macri no mantiene un encuentro mano a mano con Javier Milei desde octubre del año pasado y durante 2026 las diferencias entre libertarios y amarillos se profundizaron.

Pese a esas tensiones, ambos partidos conservaron importantes coincidencias parlamentarias y ya tienen como antecedente las alianzas electorales que construyeron en 2025 en la Ciudad y la provincia de Buenos Aires. Ahora, la intención es determinar si esa cooperación puede transformarse en un acuerdo político más amplio. Desde el PRO descartaron que en esta primera cumbre se avance en el debate de acuerdos concretos en la Ciudad de Buenos Aires o en las provincias.