La manzana de Buenos Aires donde todos los edificios son idénticos
El Pasaje Rivarola, una joya arquitectónica en el Microcentro de Buenos Aires, destaca por su singularidad y belleza, con edificios que reflejan un estilo europeo de más de 100 años de antigüedad, en una cuadra que presenta una simetría perfecta.
Ubicado entre Bartolomé Mitre y Juan Domingo Perón, este pasaje de tan solo 100 metros se caracteriza por su arquitectura en espejo, donde los edificios enfrentados replican cada detalle. Concebido en 1924, fue diseñado por arquitectos reconocidos y pensado inicialmente como un espacio de renta, lo que lo convierte en un testimonio del desarrollo urbano de la época.
Mariela Blanco, especialista en historia urbana, lo define como un “documento urbano” que ofrece un respiro en el bullicio de la ciudad. A pesar del proceso de reconversión que vive el Microcentro tras la pandemia, el Pasaje Rivarola sigue atrayendo a quienes buscan un entorno que combine historia y estética.
Las proyecciones indican que este lugar seguirá siendo un atractivo para los ciudadanos, quienes valoran su arquitectura y el estilo de vida que ofrece, lo que se traduce en una demanda estable y un mantenimiento del valor de las propiedades, incluso en tiempos de crisis económica.