Este jueves 13 de agosto, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) dará a conocer el Índice de Precios al Consumidor (IPC) correspondiente a julio. El dato llega en un momento clave para la estrategia de desinflación del Gobierno, ya que las estimaciones privadas anticipan una leve aceleración respecto del mes anterior.

Qué espera el mercado

Según el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central, que relevó a 45 participantes (33 consultoras y 12 entidades financieras), la mediana de las proyecciones ubica la inflación de julio en 2%. Entre los diez analistas con mejor historial de pronósticos, la estimación es algo menor: 1,9%. Para la inflación núcleo, tanto el conjunto de participantes como el Top 10 proyectan un 1,8%.

Si se confirma un registro del 2%, el índice mostraría una aceleración frente al 1,9% de junio y cortaría la secuencia descendente que venía desde marzo, cuando el IPC marcó 3,4%. Luego bajó a 2,6% en abril, 2,1% en mayo y 1,9% en junio. En los primeros seis meses del año, los precios acumularon un aumento de 16,8%, con una variación interanual de 33,5%.

Sin embargo, no todas las consultoras coinciden con el REM. Según un informe de LCG, con la estructura de ponderadores del INDEC, la variación promedio de precios en julio sería de 2,4%. Ese registro, de confirmarse, implicaría revertir la dinámica desinflacionaria de los últimos dos meses, según la consultora.

El anticipo de CABA encendió alertas

El viernes pasado, el Instituto de Estadística y Censos porteño informó que la inflación en la Ciudad de Buenos Aires fue de 2,9% en julio, 1,1 puntos porcentuales más que en junio. Con ese resultado, el IPC porteño acumuló 19,4% en los primeros siete meses de 2026 y 33,2% interanual.

El salto estuvo impulsado principalmente por factores estacionales y servicios. Restaurantes y hoteles subió 5,3%, con especial incidencia de los alojamientos turísticos y, en menor medida, los alimentos preparados en restaurantes y bares. Recreación y cultura avanzó 5,8%, Educación 4,1%, Transporte 3,1% y Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles 2,7%.

En conjunto, Restaurantes y hoteles, Vivienda, Transporte, Alimentos y Recreación aportaron 2,11 puntos porcentuales a la variación mensual porteña.

Qué puede pasar con los precios

Más allá del dato puntual, el debate entre los economistas se centra en la dificultad para quebrar el nivel del 2% mensual y avanzar hacia tasas sensiblemente menores. La persistencia de la inflación núcleo, que no incluye precios regulados ni estacionales, complica la convergencia hacia niveles más bajos.

La diferencia entre bienes y servicios es un punto clave para interpretar la dinámica. Mientras los servicios tuvieron subas más fuertes, impulsados por el turismo y las vacaciones de invierno, los bienes mostraron un comportamiento más moderado. En agosto, se espera que los factores estacionales pierdan fuerza, aunque la consultora LCG advierte que la inflación núcleo sigue siendo un obstáculo.

El contexto financiero

La publicación del IPC se suma a otros desafíos para el ministro de Economía, Luis Caputo. Esta semana, el Tesoro realizará una nueva licitación del Bonar 2029 (AO29), con el objetivo de conseguir más dólares para cumplir con el programa financiero. Además, continúa el debate sobre cómo ampliar la liquidez del sistema bancario para impulsar el crédito, en un contexto de actividad económica debilitada.